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- Si f es una función continua en el intervalo [a,b]
- Toma valores de signo opuesto en los extremos f(a) y f(b)
- Entonces existe al menos una raíz de f en (a,b), es decir, existe un punto c del intervalo (a,b) en el que f(c) =0.
*** Observa la figura, para que ocurra esto la gráfica de la función corta al eje OX, pasando de un punto situado por debajo de él a otro que se encuentra por encima, o viceversa. |